Por aquí subía la sal. Eso no lo dice una leyenda: lo dice el Catastro, que en veintinueve parcelas de esta comarca sigue escribiendo el nombre del camino que las cruzaba. Camino Salinero, Camino de los Salineros, Camino del Salinero: tres formas del mismo oficio, en dos municipios.
Lo que ya no dice el Catastro es por dónde iba exactamente. Eso hay que reconstruirlo, y la reconstrucción tiene un límite que conviene poner por delante: de camino público solo quedan cinco parcelas. Las otras veinticuatro son fincas privadas que conservan el nombre y nada más.
Míralo sobre el terreno
Treinta y seis segundos, sin sonido, sobre la ortofoto del PNOA: primero las veintidós fincas donde están, luego el corredor entero, después los veintitrés kilómetros de vacío, y al final dónde queda la sal.
Vista aérea: ortofoto PNOA de máxima actualidad, © Instituto Geográfico Nacional. Los puntos son el centro de cada parcela, que es lo que da el Catastro; las líneas de puntos las ponemos nosotros, y la que cruza los veintitrés kilómetros marca un hueco, no un camino.
Lo que hay, y dónde está
Croquis a escala, con el norte arriba, dibujado sobre el centro de cada parcela que el Catastro sitúa. El punto verde es la colada. La línea de puntos larga une los dos extremos del topónimo; la corta apunta a las salinas.
El nombre aparece en dos sitios que no se tocan, y esa es la primera cosa que hay que explicar:
| Dónde | Parcelas | Públicas |
|---|---|---|
| Cerezo de Abajo, polígonos 6 y 7 | 5 | 3 |
| Madriguera, polígono 308 de Riaza | 2 | 2 |
| Serracín, polígono 602 de Riaza | 22 | ninguna |
Entre Cerezo de Abajo y Serracín hay 23,6 kilómetros en línea recta, y en todo ese tramo no hay un solo paraje con nombre de sal. No es que no lo hayamos buscado: el barrido del Catastro leyó los veinticuatro términos de esta comarca, uno por uno.
Y el tramo de Madriguera es el único que sigue entero
Las dos parcelas del polígono 308 no son dos restos sueltos: se tocan. Pedido el contorno al Catastro (no el centro, el polígono entero), la 9005 mide 69.311 metros cuadrados y la 9007 otros 8.528. Casi ocho hectáreas de camino público seguidas, que no son una línea recta: la 9005 es una malla de más de siete kilómetros que va rodeando las fincas, de unos nueve metros de ancho. Es, con diferencia, lo más entero que queda del camino salinero en toda la comarca.
Y su recorrido no mira a Madriguera. Arranca a 1,7 kilómetros de Villacorta, sube al nordeste, tuerce al este y muere a 1,3 kilómetros de El Negredo, pasando por el norte del pueblo de Madriguera, a kilómetro ochocientos de sus casas.
Eso lo contó antes y mejor que la medición el mismo vecino de Madriguera que unos días atrás trajo lo de «ir a presas», en septiembre de 2026: el camino está bien documentado en el término de Madriguera, no era muy importante para el pueblo, pero sí para el tránsito entre El Negredo y Villacorta.
Una precisión que el sitio se debe a sí mismo: el Catastro no ata estas dos parcelas a ningún anejo (en su ficha pone «Riaza» y nada más). Lo que las sitúa en Madriguera es que de las cuarenta y tres parcelas de ese polígono que sí declaran anejo, cuarenta y dos dicen MADRIGUERA, y que quien vive allí lo confirma.
¿Por dónde seguía al salir de estas ocho hectáreas? Los dos extremos se quedan a kilómetro y medio de cada pueblo, y ese último tramo ya no es parcela pública: o se aró, o cambió de nombre. Si has ido por ahí, o si en tu casa ese camino tenía otro nombre, cuéntalo aquí.
Lo que sí se puede reconstruir: el corredor de Serracín
En el extremo de acá, el nombre no está tirado al azar sobre el mapa. Las veintidós fincas dibujan una banda, y la banda tiene rumbo.
Los tres elementos del extremo oriental, a escala. La banda gris no la dibuja el Catastro: la trazamos nosotros entre las dos parcelas públicas, para ver si las fincas caen dentro.
Las cifras, que son lo que sostiene el dibujo:
- La nube de veintidós fincas mide 286 metros de largo por 29 de ancho medio. Está alargada dos a uno: no es una mancha, es una banda.
- El eje de esa banda apunta al nordeste, 38 grados.
- Desde su centro, las dos parcelas públicas de camino del polígono 308 están a 2,9 kilómetros al nornordeste, entre 16 y 25 grados.
- Y la colada —parcela 9015, referencia
40200A60209015— está a 527 metros al sursuroeste, en 198 grados.
Dicho de otra manera: la banda de fincas, la colada y las dos parcelas públicas están en el mismo corredor, con desviaciones de entre trece y veinte grados. Para un camino que sube una ladera y busca el vado, eso es coherente.
Coherente no es probado, y la diferencia importa. Las veintidós fincas ocupan solo unos 286 metros de los 3,4 kilómetros del corredor: son el ocho por ciento del trazado. Del resto no sabemos nada; el nombre no llega. Un grupo compacto de puntos siempre se deja cruzar por una recta, así que lo que aquí vale no es que caigan cerca de la línea, sino que su propio eje apunte a donde apuntan los otros dos elementos.
La sal venía de más lejos, y no por donde parece
Las salinas grandes de esta parte de España son las de Imón, en el término de Sigüenza. Están documentadas desde el siglo XII, cuando Alfonso VII las declaró propiedad de la Corona, y en el XIX su administración llevaba también las de La Olmeda, Saélices, Tierzo y Medinaceli. Fueron el mayor centro salinero del interior peninsular.
Desde Serracín, Imón queda a 53,6 kilómetros al este-sureste, pasando por Atienza, que está a mitad de camino: 41,5 kilómetros, en la misma dirección.
Y aquí está el dato que descoloca la explicación fácil. La línea que une los dos extremos del topónimo no apunta a las salinas. Va este-nordeste, 64 grados; la sal está a 108. Hay más de cuarenta grados de diferencia.
No es un camino a las salinas, sino uno de reparto. Es la lectura que encaja con la geografía: la sal entra en la comarca por el este, desde Atienza, y una vez dentro se reparte de pueblo en pueblo hacia poniente, hasta morir en Cerezo de Abajo, que no es un sitio cualquiera para morir. Cerezo está al pie del puerto de Somosierra y pegado al camino real de Irún, que es lo que hoy es la A-1. Un camino de sal que termina justo en la carretera grande no termina: entrega.
Eso explicaría por qué el nombre está en los dos extremos y no en medio. En medio la sal solo pasaba. El nombre se queda donde hay que descargar, cobrar o preguntar por el camino.
El primer papel ya está, y dice que sí
Nada de lo anterior es un descubrimiento de archivo: es lo que se puede medir con el Catastro de hoy y una calculadora. Para pasar de aquí hacían falta tres papeles. El primero ya está leído.
La colada del polígono 602 está clasificada. Es la Vereda del Vadillo, de veinte metros de anchura, clasificada en 2004. Al estar clasificada es dominio público de la Comunidad Autónoma por la Ley 3/1995, inalienable e imprescriptible: recuperarla no es una petición, es una obligación de la administración.
En el otro extremo del topónimo pasa lo mismo. El Camino del Salinero de Cerezo de Abajo tiene dos parcelas sobre la Colada de Maricruz al Raso, vereda de veinte metros clasificada en 2002, y una tercera a cincuenta y ocho metros de la Cañada Real Burgalesa.
El Camino de los Salineros de Riaza, en cambio, no tiene ninguna vía clasificada debajo: la más próxima, la Vereda de los Corrales, queda a kilómetro y medio. Eso no prueba que allí no hubiera camino; prueba que nadie lo ha declarado. Y la diferencia importa, porque cambia la puerta a la que se llama: donde hay vía clasificada responde la Junta, y donde no la hay responde el ayuntamiento por su inventario de bienes.
Quedan los otros dos papeles:
- El Catastro de Ensenada, 1752. Pregunta pueblo por pueblo por los caminos y por lo que entraba y salía. Si la sal se compraba en Imón, ahí está dicho.
- Madoz, 1849, que en la entrada de cada pueblo lista los caminos y su estado. Del partido de Riaza ya tenemos leídas otras cosas; los caminos no.
Mientras tanto, lo que sí se puede hacer hoy no es poco. Cinco parcelas siguen siendo públicas y tienen referencia catastral: tres en Cerezo de Abajo y dos en Madriguera, que son las dos del camino de El Negredo a Villacorta. Están en la lista completa de caminos públicos, con su número, para quien quiera ir a mirarlas.
Los pueblos de esta historia
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