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De dónde sale esto

Comparte lo que sepas

Lo que hay aquí está sacado de fuentes públicas. Lo que falta está en la cabeza de la gente que lleva toda la vida en estos pueblos, y no está escrito en ninguna parte.

De dónde sale lo que hay escrito

Todo lo que se cuenta en esta web viene de fuentes públicas: las fichas de la Ruta del Color del Ayuntamiento de Riaza, Wikipedia, el diccionario de Madoz, las páginas de los espacios naturales. Cuando dos fuentes se contradicen, la página lo dice en vez de elegir la versión más vistosa: pasa con el puente de Villacorta, que unas guías llaman romano y el Ayuntamiento data en el siglo XVI, y con el artesonado de Santa Catalina.

Con las fotografías pasa lo mismo: cada una dice debajo de dónde sale. Algunas son mías, otras las ha cedido quien las hizo, y las que vienen de Wikimedia Commons están marcadas como provisionales, porque son de relleno. Si tienes fotos de estos pueblos, esas son las que faltan: se publican con tu nombre, siguen siendo tuyas y se retiran el día que lo pidas.

Y lo que falta

Eso es lo fácil. Lo difícil, y lo que de verdad merece la pena, no está publicado en ningún sitio: está en la memoria de la gente mayor de estos pueblos. Los nombres de los parajes, quién vivía dónde, cómo se hacían las cosas y por qué. Cada año que pasa se pierde un poco, y no hay archivo del que sacarlo después.

Esta web quiere recogerlo antes de que desaparezca. No como estudio ni como proyecto académico: escribiéndolo y dejándolo publicado, que es la única manera de que dure.

Por qué no cuento lo que sé

Soy de Villacorta, así que de algunos de estos pueblos sé cosas que no están en ninguna fuente. Cosas oídas en casa, en la calle y en las fiestas. He decidido no escribirlas aquí, y no es por prudencia: es para dejar el sitio libre.

Si llenara las fichas con mis recuerdos, esto sería la versión de un vecino y lo demás sobraría. Escrito solo con fuentes públicas queda un hueco evidente en cada página, y ese hueco lo puede llenar cualquiera con lo suyo: su memoria, no la mía. Diez memorias sueltas valen más que una bien contada.

Cuando alguien aporta algo se publica diciendo de quién viene, y con su nombre si quiere. Lo que no se hace es convertir un recuerdo en un dato: si algo se sabe porque lo contó alguien, la página lo dice así.

Lo que buscamos, en concreto

Por qué se llaman así

Unas tierras de Madriguera se llaman «Muchos Dueños», un prado de Serracín «las Veterinarias» y una finca de Valvieja «la Gaita». El nombre está registrado; el porqué no lo guarda ningún archivo.

Por qué las cosas son como son

Por qué esa casa tiene ese arco, de quién era el molino, qué se hacía en la era. Lo que explica el pueblo y no aparece en ninguna ficha.

Las fiestas de antes

Qué se hacía en San Roque hace cincuenta años, quién tocaba, qué se comía. Cómo ha cambiado y cuándo dejó de hacerse.

Los oficios

Quién molía, quién herraba, quién bajaba a vender y adónde. De qué vivía un pueblo de estos cuando tenía diez veces más gente.

Fotos antiguas

De casas, de gente trabajando, de fiestas, de la nieve. Aunque estén dobladas y aunque no se sepa el año.

Lo que esté mal

Si algo de esta web es incorrecto, decirlo es lo más útil que se puede hacer. Ya ha pasado: la iglesia de Serracín figuraba en ruinas y está restaurada.

Lo que se quede corto

Fichas con dos líneas, datos que faltan, un pueblo que merece más de lo que tiene aquí. Decir qué falta vale tanto como decir qué sobra.

Fotos de ahora

Las portadas de la web son prestadas, con licencia y crédito, hasta tener propias. Una foto buena de cualquiera de estos pueblos se agradece y se acredita.

Y hay setenta y seis nombres a medias

El Catastro guarda el nombre de cada finca, y ahí hay 1.775 nombres de estos campos que no están recogidos en ningún otro sitio. Pero el campo se le queda corto a los treinta caracteres, y setenta y seis llegaron cortados: «ARROYO DE LA AYUELA DEL COLLAD», «CAMINO PEÑA TRASUECO MADRIGUER».

El final de esos setenta y seis solo lo sabe quien use el nombre. Están todos juntos y por municipio. Si reconoces alguno, dime cómo sigue: con «ese es el de…» ya vale.

¿Eres de aquí?

Hay mucha gente que es de estos pueblos y no vive en ellos. Hijos y nietos de los que se fueron en los sesenta, que vuelven en agosto o que ya ni vuelven, y que siguen diciendo que son de Madriguera o de Becerril cuando les preguntan de dónde son. Sois muchos más que los que estamos empadronados.

Si eres de esos, me gustaría saberlo. No hace falta que cuentes nada ni que sepas nada: con decir de qué pueblo eres y de qué casa venía tu familia ya vale. El nombre de casa es el que sirve de verdad aquí, más que el apellido.

¿Para qué? Por tres cosas:

  • Para avisarte cuando se haga algo en el pueblo, cuando se publique algo del tuyo o cuando salga una foto antigua en la que igual reconoces a alguien.
  • Para ir reconstruyendo quién era de cada casa. Es la mitad de la historia de estos pueblos y no está escrita en ningún sitio.
  • Y para poner nombre y sitio a las fotos antiguas. En el archivo hay muchas de las que no se sabe ni el pueblo ni el año, y eso no lo resuelve ninguna herramienta: lo resuelve quien lo vivió.

Lo que me mandes no se publica: esto no es un listado que vaya a aparecer en la web. Se queda conmigo, sirve para lo que dice ahí arriba, y si algún día quieres que lo borre, me lo dices y lo borro.

Cómo hacerlo llegar

Un audio de WhatsApp contando algo vale más que un texto escrito con cuidado. No hay que redactar nada: se cuenta y ya está.

Se agradece todo: una foto, un recuerdo, el nombre de un paraje, un dato que aquí está mal, o una ficha que se queda corta y merecía más. No hace falta que sea largo ni que esté ordenado; con dos frases o una foto sacada de un álbum ya se puede empezar a tirar del hilo.

Cuéntamelo

O, si lo prefieres, por correo:

hola@pueblosrojos.com

Vale un correo de dos líneas, una foto adjunta o un audio grabado con el móvil. Es una dirección del propio dominio: no hay ningún número ni ninguna cuenta personal detrás.

Si prefieres WhatsApp, dilo en el correo y se abre por ahí.

Y si te resulta más cómodo un mensaje suelto, también estoy aquí:

Compartir no es publicar

Conviene decirlo claro para que nadie se lleve una sorpresa: lo que se manda no aparece automáticamente en la web. No hay un formulario que publique solo, ni comentarios abiertos.

Todo lo que llega lo leo yo, lo contrasto con lo que ya hay escrito y lo redacto antes de publicarlo, con su fuente indicada. Puede tardar, puede que pregunte cosas, y puede que algo no acabe publicándose si no consigo sostenerlo. Es el mismo criterio que se aplica al resto de la web: antes de que algo se publique aquí, alguien ha comprobado de dónde sale.

Qué se hace con lo que se manda

  • Si dos versiones no coinciden, se publican las dos. Si lo que cuenta una persona no cuadra con lo que dice una fuente escrita, no se elige la más cómoda: se cuentan las dos diciendo de dónde sale cada una. Es lo que ya se hace con el puente y con el artesonado.
  • Se cita a quien lo cuenta, si quiere. Con nombre, con el nombre de casa o de forma anónima, como prefiera. Basta con decirlo.
  • No se publican datos personales de nadie sin permiso, ni teléfonos, ni direcciones, ni fotos de personas identificables sin que lo sepan.
  • Lo enviado sigue siendo de quien lo envía. Compartirlo aquí es dar permiso para publicarlo en esta web, no cederlo para otra cosa. Si alguien quiere que se retire algo suyo, se retira.

Cómo se trata lo que hay aquí

Se cita la fuente, se contrastan las versiones y no se inventa nada. Un dato inventado en una web del pueblo lo detecta el primero que la lea, y no se arregla después.

Hoy esta web no lleva publicidad ni enlaces patrocinados. Si algún día los llevara, se dirá aquí y en el aviso legal antes de ponerlos, no después.