Saltar al contenido

1353

Lo que rendía cada iglesia en 1353

El documento que da por nacidos a media docena de estos pueblos no dice cuánta gente vivía en ellos: dice cuánto rendía su iglesia, en maravedís y uno por uno.

Casi todas las fichas de este sitio dicen lo mismo: «primera mención escrita en 1353, en la estadística de iglesias de la diócesis de Sigüenza». Nueve pueblos con la misma fecha, como si hubieran aparecido todos el mismo día.

Y en cierto modo es así: no aparecieron ese día, se contaron ese día. Lo que hay detrás de esa frase repetida es un solo documento, y merece que se cuente lo que dice de verdad.

El documento pone 1391, no 1353

Lo primero que sorprende al ir a la fuente es que la fecha no coincide. El original está fechado en 1391, y sin embargo todo el mundo lo cita como 1353.

No es un error de nadie. Está escrito en era hispánica, el sistema de datación que se usó en la península durante siglos y que va treinta y ocho años por delante de la era cristiana. Restados esos treinta y ocho, 1391 es 1353.

Conviene saberlo por una razón práctica: si alguien va al documento y ve 1391, no ha encontrado otra cosa. Ha encontrado la misma.

Lo que se estaba midiendo no era la gente

La pesquisa no es un censo. Es una relación de propiedades y rentas de la diócesis: para cada iglesia anota cuántos beneficios tiene y cuánto rinde cada uno, en maravedís. Un beneficio es un cargo eclesiástico con renta asignada; el curado es el del cura que atiende la parroquia, y el del ausente el de un beneficiado que cobra sin residir.

Dicho de otro modo: el documento no dice cuánta gente vivía en estos pueblos. Dice cuánto valía cada uno para el obispado, que en 1353 era la manera de medir un lugar.

Iglesia por iglesia

PuebloLo que dice el documentoRenta
Becerrildos beneficios: el curado y el del ausente230 mrs
Madrigueraun beneficio curado200 mrs
Serracínun beneficio curado200 mrs
Villacorta, con Estebanvela y Araguetosun beneficio curado para las tres160 mrs
Grado del Picodos beneficios: curado de 90 y ausente de 40130 mrs
El Muyoun beneficio curado70 mrs
El Negredoun beneficiado y un clérigo curado56 mrs

Tres cosas que se leen entre líneas

Villacorta no tenía cura propio. Su entrada dice, literalmente, «las eglesias Araguetos e de Estevan vela e Villa corca es un beneficio curado e rinde 160 mrs». Un beneficio para tres iglesias: el mismo cura atendía las tres, o al menos el mismo dinero pagaba las tres. Es el único caso agrupado de la comarca.

En El Negredo hay un nombre propio. La entrada dice «la eglesia de Negredo hay un beneficio Diego Royz maestrescuela 36 mrs e el clérigo curado ha 20 mrs». Diego Royz, maestrescuela, es una persona con nombre y cargo en un pueblo de la sierra en 1353, y es probablemente el vecino más antiguo de esta comarca del que se sabe cómo se llamaba. Cobraba casi el doble que el cura que estaba allí.

Los nombres no eran los de ahora. El documento escribe Villa corca, Becerrir, Serrecin y Estevan vela. La ficha de Villacorta dice que en el siglo XVI ya aparece con el nombre actual; en 1353, todavía no.

Y Araguetos, ¿dónde está?

En la lista aparece junto a Villacorta y Estebanvela, con las que compartía cura. Es el único de los tres nombres que hoy no corresponde a ningún pueblo de la comarca.

Está localizado. El Inventario Arqueológico de Castilla y León recoge en el término de Madriguera un yacimiento llamado El Paredón y lo identifica con el antiguo despoblado de Arahuetos, o San Martín, en torno a las ruinas de una ermita de la que aún quedan restos en pie. Y para sostenerlo cita esta misma estadística de 1353.

Así que Araguetos era un pueblo, se puede señalar dónde estaba, y dejó de existir en algún momento entre aquel recuento y hoy. Es el mecanismo de siempre en esta sierra: la parroquia se queda sin gente, el beneficio se agrega al del pueblo de al lado y el nombre se cae de la lista.

Dos avisos, para no venderlo por más de lo que es. La adscripción arqueológica de El Paredón es bajomedieval posible, no segura: lo que sostiene la identificación es el documento y el topónimo, no lo que se recogió del suelo. Y la ficha sale de una prospección de 1992, sin excavación detrás. Está contado con lo que hay y con lo que falta en el hueco de 1085 a 1353.

Lo que este documento no puede decir

No dice cuánta gente había. Para eso hay que esperar 175 años, al censo de vecinos pecheros de 1528, y entonces el orden cambia: la iglesia más rica de 1353 no es la del pueblo más poblado de 1528. Una cosa mide lo que rentaba una parroquia; la otra, cuántos vecinos pagaban impuestos. No son lo mismo, y por eso las dos merecen su propia página.

De dónde sale esto, y hasta dónde está comprobado

El documento es la pesquisa de rentas de la diócesis de Sigüenza publicada por el obispo Toribio Minguella en su Historia de la diócesis de Sigüenza y de sus obispos (Madrid, 1910-1913). Es la fuente que hay detrás de las nueve fichas de este sitio que dicen «1353».

Ahora la parte incómoda: las frases entrecomilladas de arriba no se han leído en Minguella. Se han tomado de fuentes que lo citan —la Enciclopedia del Románico en Castilla y León para Grado del Pico, y los artículos de Wikipedia de cada pueblo para los demás—, y todas remiten a la misma obra. El tomo II está digitalizado y hay que ir a él.

Se publica así, con el aviso puesto, porque es lo que hay y porque esconderlo sería peor. Si al contrastar cambia una cifra, cambia la tabla y se dice.

Los pueblos de esta historia

¿Sabes algo de esto? Lo que hay escrito sale de fuentes públicas, y lo que falta está en la memoria de la gente de estos pueblos. Cuéntanoslo .

Más historias