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Calle empedrada de Serracín entre casas de pizarra y rodeno, con la espadaña de la iglesia al fondo

Hoy, hablando de hace dos mil años

Todo lo viejo se llama romano

Un puente, una mina y una calle. Tres cosas que aquí se llaman romanas y ninguna tiene una fuente que lo sostenga. Y aun así es razonable que se digan.

En esta esquina de Segovia hay tres cosas que se llaman romanas: un puente en Villacorta, una mina en Serracín y una calle en Serracín.

Ninguna de las tres tiene detrás una fuente que lo sostenga. Y sin embargo es razonable que se digan, que es la parte que merece contarse.

El puente

Sobre el Vadillo hay un puente de sillería que varias guías llaman romano. La única datación con fuente identificable es la del Ayuntamiento de Riaza, y dice siglo XVI.

El Inventario Arqueológico de Castilla y León registra en todo el término de Villacorta un solo bien, y no es el puente: es el molino de la Ferrería, río arriba, con cronología oficial «Moderno, Contemporáneo». Un inventario no recorre cada metro de un término, así que eso no cierra nada. Pero cuando la administración fue a mirar qué había aquí de interés, fichó un molino del XIX.

La mina

De Serracín se lee que los romanos explotaron allí minas de plata y hierro. La frase está en Wikipedia, no lleva referencia —otras del mismo artículo sí la llevan— y va con un «al parecer» que puso quien la escribió.

La Wikipedia lleva veinte años siendo la primera fuente de casi todo el mundo, y de mucha gente que sabe lo que hace. Esta web tomó de esa misma página la altitud de Serracín, 995 metros, y la publicó. Son 1.237. Lo corrigió un vecino hace unos días.

Quien ha leído lo de las minas romanas y lo repite está haciendo lo mismo que hicimos aquí con la altitud: fiarse de una frase que no lleva referencia. Se arregla yendo a mirar.

Lo que sí está documentado de ese monte es del siglo XIX: Madoz anota tres minas de plata y carbón de piedra en 1849, y la Estadística Minera de España de 1881 registra diez concesiones en Becerril, Serracín y El Muyo, todas improductivas. Hubo minería. No fue romana y no dio nada.

La calle

De la calle no hay ni eso. Ninguna fuente la menciona: ni el Ayuntamiento, ni el catálogo de patrimonio de la Junta, ni las guías. La única calzada romana documentada de la provincia está a más de cincuenta kilómetros.

Lo que sí tiene Serracín, y está descrito en todas partes, es empedrado de pizarra: un pavimento oscuro, irregular y viejo, en un pueblo levantado entero con esa misma piedra negra. Se parece a una calzada lo suficiente.

Por qué se dice «romano»

Porque es la única palabra disponible.

No hay una palabra corriente para «bajomedieval», ni para «moderno» en el sentido en que lo usan los historiadores. Cuando alguien ve una obra de piedra que lleva siglos ahí, la única etiqueta que existe en una conversación normal es romano. Quiere decir «muy antiguo», y en ese sentido es verdad.

Y luego está el camino que hace la frase: cuaja en el pueblo, salta a un folleto, del folleto a una guía, y de una guía a las demás, que se copian entre sí sin volver a mirar. Nadie inventa nada en ningún punto de la cadena. Con la Wikipedia el recorrido es el mismo, solo que más rápido y con más aspecto de autoridad.

A media hora hay romano de verdad

Esto no va de que aquí no hubiera romanos. A 32 minutos está Tiermes, ciudad celtibérica y romana excavada en la misma arenisca roja de estos pueblos, con museo, campañas publicadas y bibliografía.

Puestas las dos cosas al lado se entiende el asunto: lo romano documentado se puede visitar y se puede leer. Lo romano de oídas no aparece en ningún papel.

Lo que sí protege una calle

Por si alguien ha oído que esa calle de Serracín no se puede tocar: puede ser cierto, y no tendría que ver con Roma.

Riaza tiene sus Normas Urbanísticas Municipales aprobadas inicialmente desde el 28 de marzo de 2025, y un catálogo de elementos protegidos es parte obligatoria de ese documento. Si una calle está catalogada ahí, no se toca, y el motivo es un expediente urbanístico.

Serían dos cosas ciertas que se han quedado pegadas: una protección real y reciente, y una explicación heredada.

Lo que esta página no afirma

No afirma que ninguna de las tres sea falsa. Afirma algo más pequeño: que nadie ha enseñado el papel.

Y con un límite que esta semana nos ha mordido: que algo no aparezca en un inventario no demuestra que no exista. Hace unos días esta web daba por hecho que un pueblo de la zona no tenía entrada en el diccionario de Madoz, porque no aparecía donde se la buscó. La tenía, en otro sitio del tomo.

Así que si alguien tiene una ficha de catálogo, un expediente, un estudio o una foto de una excavación, aquí interesa. Un puente romano en Villacorta sería mejor noticia que este artículo.

Los pueblos de esta historia

¿Sabes algo de esto? Lo que hay escrito sale de fuentes públicas, y lo que falta está en la memoria de la gente de estos pueblos. Cuéntanoslo .

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Foto: Javier Civantos · cedida por su autor para esta web · Facebook