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De 1353 a 1979

El pueblo que nunca tuvo escudo

Villacorta se menciona por escrito desde 1353 y nunca tuvo armas. Se quedó sin municipio justo antes de que los pueblos empezaran a dárselas.

Todavía sin fotografía. ¿Tienes una?

Villacorta aparece por escrito en 1353, en la estadística de iglesias de la diócesis de Sigüenza. Estuvo bajo el señorío del marqués de Villena. Fue municipio propio, con Alquité y Martín Muñoz de Ayllón anexionados desde mediados del siglo XIX. Tuvo unos 250 habitantes.

Y nunca tuvo escudo. Ni bandera.

No es un descuido, es una cuestión de fechas

Buscarlo es rápido: Villacorta no figura en el armorial municipal de la provincia de Segovia, que recoge los escudos de los municipios de la provincia. Y no figura por una razón sencilla: para cuando existió el procedimiento, Villacorta ya no era municipio.

Hoy, un pueblo de Castilla y León que quiere armas propias sigue un camino marcado: acuerdo del pleno, informe preceptivo del Cronista de Armas y publicación en el boletín oficial. Ese camino se articula con la autonomía, en los años ochenta.

Villacorta dejó de ser municipio el 8 de junio de 1979. Por meses.

Los que sí llegaron

Riaza sí tiene el suyo, y bien blasonado: de azur, una trucha de plata, superando campaña ondada de plata y azur, con corona real. Una trucha, porque por Riaza baja el río.

Es el símbolo oficial de una administración pública, y de Riaza, no de Villacorta.

Así que le hemos hecho uno

No un escudo. Un emblema, que es otra cosa y no pretende engañar a nadie: sin corona, sin cuarteles y sin forma de escudo español.

Es un palomar levantado con las tres piedras de la sierra: pizarra en el tejado, rodeno en el cuerpo, cuarcita en la base. El palomar, porque Villacorta conserva dos en buen estado y porque nadie ha usado esa silueta para nada. Las tres piedras, porque son las que separan a los pueblos rojos de los amarillos y los negros.

Dice las dos cosas a la vez: de dónde sale esta web y de qué habla.

No es oficial, no lo será y no lo pretende. Es lo que se puede hacer cuando llegas tarde a repartir escudos: hacerte uno y decir en voz alta que te lo has hecho tú.

Los pueblos de esta historia

¿Sabes algo de esto? Lo que hay escrito sale de fuentes públicas, y lo que falta está en la memoria de la gente de estos pueblos. Cuéntanoslo .

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