Saltar al contenido

Febrero de 1956

El Junkers de la nieve

Febrero de 1956: un avión militar se pierde en esta sierra con siete hombres dentro, y los pueblos lo buscan a pie durante siete días.

Todavía sin fotografía. ¿Tienes una?

El 1 de febrero de 1956, a la una y cincuenta de la tarde, un Junkers Ju 52 de matrícula T.2B-215 se estrelló en la Sierra de Ayllón.

Volaba de la base militar de Villanubla, en Valladolid, a la de Valenzuela, en Zaragoza. Llevaba siete hombres a bordo, al mando de los tenientes Carlos Amat y Carlos Escat.

Nadie sabía dónde estaba

Lo primero fue que desapareció. La Guardia Civil tuvo la primera noticia esa misma noche, a las diez, por telegrama, y nadie sabía dónde podía estar el aparato: se llamó a todos los pueblos de la ruta que tenían teléfono. Se calculaba que el avión sobrevolaba las montañas entre Segovia, Soria y Guadalajara, y esa es una extensión enorme de sierra en pleno invierno.

Los aviones de búsqueda pasaron varias veces por encima sin verlo: «era tal la cantidad de nieve acumulada y la niebla que varias veces la aviación voló sobre el lugar del suceso sin encontrar rastro», cuenta la crónica de Nueva Alcarria.

Los pueblos, en la sierra

Así que lo buscaron a pie. La Guardia Civil y los hombres de los pueblos de los dos lados de la sierra, durante una semana. En Campillejo, a las cuatro de la madrugada, el teniente coronel que dirigía la búsqueda no encontró a nadie que le acompañara, y una anciana le contestó desde la calle: «En este pueblo, no queda nadie, todos los que valen se han ido».

Nevadas continuas. Ventiscas. Entre nueve y catorce grados bajo cero, y a ratos veinte. El hielo estaba tan duro que las caballerías no podían subir, y «hasta las personas tenían que poner mantas en el suelo para no resbalar y poder caminar».

Dónde cayó

El día 7, a las dos y media de la tarde, el comandante del puesto de la Guardia Civil de Colmenar de la Sierra dio con el avión en la Majada del Chacho, junto a la Peña de la Silla, en el término de Peñalba de la Sierra, ya en Guadalajara, al otro lado de la sierra. No hubo supervivientes.

De madrugada, aún sin amanecer, salió de Riaza una expedición a pie por Riofrío, horas de marcha de ida y vuelta con un frío intensísimo. Y a Riaza volvieron los restos, a las tres y media de la tarde, camino de Madrid.

Lo que falta

Quiénes de estos pueblos subieron a buscarlo, y quiénes salieron aquella noche de Riaza. Si queda alguna fotografía de aquellos días. Y una cosa que se cuenta y que nos gustaría confirmar con quien lo sepa: que en Madriguera se montó un puesto de observación de la búsqueda. Si lo vivisteis o os lo contaron, cuéntanoslo.

Los pueblos de esta historia

¿Sabes algo de esto? Lo que hay escrito sale de fuentes públicas, y lo que falta está en la memoria de la gente de estos pueblos. Cuéntanoslo .

Más historias