Lo que hay que ver en Santibáñez de Ayllón no es un edificio. En el término aflora una discordancia angular entre las pizarras del Silúrico, muy replegadas, y los conglomerados terciarios que se apoyan encima casi en horizontal. El Instituto Geológico y Minero la describe como una «espectacular discordancia», y dice dónde mirar: en el corte que aflora por encima del pueblo.
Entre unas y otros hay cientos de millones de años: las pizarras son del Silúrico y lo de encima, del Oligoceno y el Mioceno. Debajo del contacto, la pizarra está teñida de rojo, y por qué está contado en de dónde sale el rojo. Y el contacto se ve a simple vista: no hace falta saber geología ni llevar guía, se distingue la línea donde una cosa se acaba y empieza la otra.
Qué es una discordancia, dicho en corto
Las capas de roca se depositan horizontales, unas sobre otras. Cuando entre dos de ellas hay una discordancia angular, significa que las de abajo se plegaron, se levantaron y se erosionaron antes de que las de arriba se depositaran encima.
Es decir: lo que se mira no es una pila ordenada, es una interrupción. Ese hueco es lo que se cuenta en millones de años.

Las pizarras de Santibáñez, plegadas, en julio de 1974: la mitad de abajo de la discordancia, la que se dobló antes de que se le depositara nada encima. Foto de LBM1948, CC BY-SA 4.0.
Por qué encaja aquí y no es una curiosidad suelta
Es el mismo mecanismo que da su color a estos pueblos. En la Ruta del Color la piedra decide de qué tono es el caserío —rojo el rodeno, negra la pizarra, amarilla la cuarcita—; aquí, en cambio, se ve el corte entero, sin edificio de por medio.
Y no es lo único: el Aguisejo deja además en este término depósitos de toba calcárea, que es roca formándose hoy, no hace cientos de millones de años.
Es de Santibáñez de Ayllón .
Término municipal de Ayllón , Segovia.
Foto: LBM1948 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons