Lo primero que hay que decir es que no se sube a ver un castillo, en el sentido en que se sube al de Pedraza. Lo que en Ayllón se llama el castillo son las defensas que rodean lo alto del cerro, y son más viejas que la villa castellana: aparecen con la llegada musulmana, en el siglo X.
La Torre Martina, que es lo que queda en pie
Es lo primero que se ve al llegar al pueblo. Una torre albarrana del recinto defensivo alto: cinco fachadas de sillería, atravesada por el paso de ronda, con dos puertas hoy cegadas de arco apuntado y, dentro, una bóveda de ladrillo colocado a sardinel con buheras —los huecos por los que se defendía la vertical del muro—.
Y tiene un final que merece contarse. Cuando dejó de defender nada se le abrió acceso por el este y pasó a ser el campanario de la iglesia de San Martín. El cuerpo de campanas, de dos ojos, ya es barroco: se le añadió siglos después de que la torre dejara de servir para lo que se levantó.
Se reconoce en la piedra, y no hace falta ser experto
La fábrica de lo alto del cerro es tapial forrado con aparejo encintado: tongadas de ladrillo horizontal alternando con ladrillo puesto de pie y una piedra redondeada en el centro. Es una técnica califal, y una vez que se ve ya no se deja de ver.
Está en el recinto alto y en la iglesia de San Miguel, aquí mismo. Y está también en el castillo de Fresno de Cantespino y en la torre de El Salvador de Segovia, que es la manera de comprobar que no es una rareza local sino una forma de construir que llegó hasta aquí.
Sale en el Mío Cid
En el verso 398. No es una alusión vaga a la comarca: el castillo de Ayllón está nombrado en el Poema de Mío Cid, y eso lo pone en el mapa mental de quien escribía en castellano en el siglo XIII.
Quién estuvo aquí
Por este castillo pasaron Alfonso VII, Alfonso VIII, Fernando III y Alfonso X, y en 1427 llegó desterrado Álvaro de Luna, condestable de Castilla y el hombre que gobernaba el reino de hecho. En Ayllón se recuerdan aquellos años como los de mayor esplendor del castillo.
Eso, y la reunión de 1411 en el convento con san Vicente Ferrer y el rey niño, está contado aparte en lo que pasó en Ayllón en el siglo XV.
Por qué le importa a estos pueblos
Porque Villacorta, Madriguera, El Muyo y los demás eran aldeas de esta villa. Quien mandaba en este cerro cobraba en sus eras. El arco de la villa, ahí abajo, lleva los escudos de los marqueses de Villena, que son los señores que salen en casi todas las fichas de este sitio.
Es de Ayllón .
Término municipal de Ayllón , Segovia.
Foto: Freebird from Madrid · CC BY-SA 2.0 · Wikimedia Commons