Cómo llegar
En la calle del Potro, dentro del caserío. Se ve entero desde la calle.
En Grado del Pico se herró el ganado hasta los años sesenta, y el sitio donde se hacía sigue en pie. Es un potro de madera bajo un tejadillo, en la calle del Potro. Es del pueblo, y se arregló hace unos cuarenta años.
Para qué servía
A un caballo o a una mula se les hierra de pie, porque aguantan en tres patas mientras se trabaja la cuarta. Un buey no. El potro se inventó para eso: para herrar sin miedo a una coz o a una cornada.
En Grado se usaba con caballos, burros y vacas, y también para curarles las patas. En un potro, al animal se le sujeta la cabeza en el yugo y se le pasan unas cinchas por debajo, enrolladas en rodillos: al girarlos, lo dejan suspendido, sin poder golpear al herrero.
Cómo es este
El tejadillo es de teja árabe sobre vigas y cabios de madera, y está arrimado a un muro de mampostería de pizarra, que le hace de testero. Los pies son rollizos poco desbastados, con travesaños a media altura. El suelo está empedrado, con tres tocones de argolla clavados en él, y un letrero de madera dice «El potro».
La madera, el empedrado y el letrero se ven recientes, y encaja con la reparación de hace cuarenta años.
Quién herraba
El último herrero fue Pepe Robledo, y lo cuenta su hija, María Jesús. Le traían sobre todo yeguas de Cantalojas y de Villacadima, dos pueblos de Guadalajara que quedan al otro lado de la raya. Las herraduras que ponía eran de dos piezas, una para cada mitad de la pezuña, y aquí se llamaban callos. En la sierra de Madrid, a lo mismo lo llaman chopas.
Lo que declaró Grado de su herrero en 1751 y las cuentas de 1946 están en su historia, el herrero de Grado ganaba lo mismo que el sastre.
Esto lo sabe Grado
Un potro así lo arregló alguien, y alguien se acuerda de verlo con un animal dentro. Si en el pueblo hay quien sepa quién lo rehízo, o guarda una foto de cuando todavía se herraba, aquí está cómo contarlo.
Es de Grado del Pico .
Término municipal de Ayllón , Segovia.
Foto: Los de Grado (@losdegradoson) · cedida por su autor para esta web