La iglesia de Martín Muñoz de Ayllón está dedicada a San Martín de Tours, que da nombre al pueblo. Fue anejo de la parroquia de Alquité.
Está en el pueblo donde mejor se ve que las tres piedras de la sierra conviven: cuarcita y arenisca amarillas, tierra roja y pizarra negra, a veces en la misma casa.
Aislada del caserío
Está en la parte más meridional del pueblo, separada de las casas, rodeada de vegetación y con el cementerio al costado norte. El paraje es lo primero que se nota: se ve la sierra entera desde la puerta.
Por fuera es sobria y austera. Muros de mampostería reforzados con piedras de mayor tamaño en las esquinas, cabecera recta, una sola nave y espadaña a los pies. Del edificio románico quedan piezas sueltas, no un conjunto.
La figura de la clave
Es lo que hay que ir a ver, y no está en ninguna guía. Sobre la clave del arco que da acceso a lo que pudo ser el pórtico hay una pieza esculpida con una figura femenina, al parecer sentada, mostrando sus desnudeces, con las manos apoyadas en las rodillas y unos pies donde unas incisiones mínimas marcan los dedos. La cara no tiene rasgos propios: ojos, nariz, boca y orejas perfilados y nada más.
La Enciclopedia del Románico la llama «verdaderamente singular» por su rudeza de talla y su primitivismo, y supone que sea un canecillo recolocado que venía de otro punto del edificio. Nadie la ha datado.
Lo demás que queda
El arco de acceso al pórtico es de medio punto, esbelto, de perfil abocelado, sobre jambas sin ornamentar, con unas piezas de filete y bisel haciendo de impostas. La portada del templo, en el flanco meridional, es muy parecida: un arco de medio punto con bocel en las aristas y capiteles reducidos a piezas prismáticas, sin talla.
El interior se renovó hace poco y hoy tiene una nave cubierta con armadura de madera y cabecera recta, también de madera. Se conservan dos piezas de la iglesia anterior: una columna descontextualizada que sostiene una pila de agua bendita de la misma condición, y la pila bautismal, de perfil de cascarón y vaso liso, con una moldura recta en la embocadura por toda ornamentación. Mide 107 por 59 cm y se asienta sobre un tenante liso de 16.
Cuándo se levantó
Los restos son fragmentarios, y eso limita lo que se puede decir: no permiten datarla antes de mediados del siglo XIII.
En el Inventario por estar en peligro
Está en el Inventario Arqueológico de Castilla y León, y el motivo que da la ficha oficial no es su antigüedad: se incluye por encontrarse en estado ruinoso y en peligro de desaparición. La prospección, de 1995, describe las cubiertas hundiéndose y grietas profundas en la cabecera por el desplome de los paramentos.
Después de aquello se renovó el interior, que es lo que describe la Enciclopedia del Románico. Quien vaya, que cuente con las dos cosas: un edificio arreglado por dentro y una ficha oficial que lo tiene fichado por riesgo.
Es de Martín Muñoz de Ayllón .
Término municipal de Riaza , Segovia.
Foto: Javier Civantos · cedida por su autor para esta web · Facebook