La parroquia de Cerezo de Abajo es gótica: una sola nave, cabecera poligonal y un atrio añadido después en el lado norte. Por su fábrica no entraría en un catálogo de románico. Entra por otra cosa: por una puerta que no es suya.
La portada llegó de otro sitio
La portada románica que está embutida en el muro norte se hizo para la ermita de San Marcos, en el barrio de Mansilla, a un kilómetro de aquí. Cuando aquella iglesia se vino abajo, la portada se desmontó y se volvió a montar contra este muro, que además tampoco es el original del templo: el atrio se levantó después que la fábrica.
O sea que lo mejor que tiene esta iglesia está a un kilómetro de donde lo pusieron los canteros que lo tallaron, en un muro que no existía cuando se talló.
Qué mirar, de fuera adentro
El arco es de medio punto, y las dovelas van decoradas con flores de seis pétalos inscritas en círculos perlados, con los pétalos partidos por una línea fina de perlas. El trasdós lleva billetes, y por debajo corre un cimacio que recorre la portada entera como si fuera una imposta, con una cinta vegetal de la que salen hojitas.
Luego vienen dos arquivoltas. La interior es un grueso bocel, lisa. La exterior es la buena: tallos vegetales entrelazados formando óvalos, y en los huecos que dejan, piñas —una grande en el centro de la rosca y otras más pequeñas en las esquinas—.
Las arquivoltas apoyan en pares de columnas escalonadas, y los capiteles son cuatro, de fuera adentro y de este a oeste:
- Dos cuadrúpedos con la cabeza girada en una torsión forzada hacia la esquina de la cesta, con las colas entrelazadas. Entre las patas, una piña y un roleo vegetal.
- Dos sirenas de doble cola. Una lleva el pelo largo hasta los hombros; la otra, la melena más recortada.
- Dos parejas de animales fantásticos, cuadrúpedos con cabeza de ave, alas y garras. La única diferencia entre las dos parejas está en la cola: larga y estrecha en unos, serpentiforme y enroscada en los otros.
Los dos relieves de encima
Sobre la portada, también embutidos en el muro, hay dos relieves que llegaron en el mismo viaje desde Mansilla.
En uno, dos águilas picotean de un mismo recipiente rectangular.
En el otro hay un pájaro, un árbol y dos figuras humanas que parecen estar peleando. Se dice «parecen» porque está tan gastado que la Enciclopedia del Románico da la interpretación por complicada y no se moja. Es de las pocas veces que lo hace.
Completan el traslado una cornisa decorada con bolas, restos de cornisas e impostas metidos en el muro del atrio, y un capitel apoyado contra la pared, dentro del atrio, en muy mal estado, en el que todavía se distingue algo parecido a una serpiente.
La pila
En el interior, en la esquina suroeste, hay una pila bautismal románica de 132 centímetros de diámetro y 75 de altura. No tiene pie: la copa apoya directamente en el suelo. Por fuera va decorada con ocho gallones; por dentro, el vaso tiene forma avenerada, de concha.
Si vas
La portada está en el lado norte, que no es por donde se entra a mirar una iglesia por costumbre: hay que rodearla. Y está bajo el atrio, así que se ve a cubierto y con poca luz, que para el relieve gastado es más un problema que una ventaja.
Está en el término de Cerezo de Abajo
Foto: Borjaanimal · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons