La parroquial de Francos está dedicada a la Exaltación de la Santa Cruz, y ocupa el extremo sur del caserío, rodeada por un recinto murado.
Tres aparejos y un solo color
Es un edificio modesto de planta basilical, con nave única y cabecera de tramo recto y ábside semicircular. Se levantó combinando sillarejo en la capilla mayor con mampostería en la nave y en la torre, y reservando la sillería para lo que se ve: el forro interior de la bóveda del ábside, el recercado de vanos, los esquinales, las cornisas y el pórtico.
Y con todo, esa mezcla de aparejos queda unificada por el intenso color rojizo de los materiales. La piedra manda por encima de la técnica.
Lo que hay que mirar de cerca
Los modillones de la cornisa del ábside. Están medio tapados por la torre moderna, pero se distinguen: nacelas, bolas entre junquillos, un barrilillo, cinco cabecitas humanas de ojos circulares incisos, lo que parece un prótomo de león rugiente y una desgastada lucha de un infante con una fiera.
La ventana del ábside, en el eje. Una saetera hoy cegada dentro de un arco de medio punto sobre columnas acodilladas, con capiteles vegetales de hojas espatuladas, y un guardapolvos de dientes de sierra enfrentados.
La portada, al mediodía. Arco de medio punto moldurado con doble bocel y filete, y mediacaña con bolas en la rosca, del mismo tipo que las de Aldealázaro y la Casa de la Torre de Ayllón. La rodean dos arquivoltas sobre columnas acodilladas, con capiteles de hojas espatuladas, árboles y tallos esquemáticos, todo de talla ruda.
El atrio, remontado, con un acceso de medio punto y otros tres arcos menores hacia el este. En sus impostas se combinan semibezantes enfrentados, tetrapétalas en clípeos y grecas de dobles lazos formando óvalos.
Lo que llegó después
El presbiterio se modificó bastante en el siglo XVI: el arco triunfal primitivo se sustituyó por el actual, apuntado pero de formas renacientes, con florones en el intradós y capiteles con caulículos y escudos con sotuer y llaves cruzadas. El retablo barroco forró el interior de la capilla. La torre, al sur de la cabecera, es moderna, y se sube por un husillo metido en un cubo de sillería.
Cuándo se levantó
La fase románica tiene una notable unidad de estilo, y por ella se data en las primeras décadas del siglo XIII.
Está en el término de Francos