Cómo se anda por aquí
Los Pueblos Rojos son pueblos de verdad, muy pequeños: en 10 de ellos viven menos de diez personas. De ahí sale todo lo que hay debajo.
1 · El coche se queda a la entrada
Estas calles se trazaron para un carro, y por ellas tiene que pasar un tractor. Se aparca donde el pueblo empieza y se entra andando, que además es la única manera de ver algo: el casco de cualquiera de estos pueblos se recorre entero en un paseo corto.
2 · Aquí vive gente
Los corrales, las eras y los patios son de alguien aunque no tengan puerta, y una casa abierta en agosto es una casa, no una ruina visitable.
3 · A la gente se le pregunta antes
Una foto a quien está sentado a su puerta se pide, y se acepta que digan que no. En un pueblo de nueve vecinos, quien sale en la foto se reconoce.
4 · Lo que sube, baja
No hay papeleras cada cincuenta metros ni quien las vacíe todos los días. Lo que se trae de casa se lleva de vuelta a casa, y eso incluye lo que se cae del maletero en el mirador. Y si en la mochila cabe una bolsa de más, lo que baje de la sierra puede ser más de lo que subió: se agradece mucho.
5 · La cancela se deja como se encontró
Abierta si estaba abierta y cerrada si estaba cerrada. No es una formalidad: hay ganado suelto, y una cancela mal cerrada le cuesta a alguien la tarde entera.
6 · En verano no se enciende nada
Del 12 de junio al 12 de octubre rige en Castilla y León la época de peligro alto de incendios: ni barbacoas en el monte, ni maquinaria que haga chispas, ni pirotecnia. En días sueltos la Junta declara alerta por riesgo extremo, que aprieta más.
7 · El silencio es parte del sitio
Aquí se oye el viento, y por eso viene mucha gente. Un altavoz o un escape abierto se oyen en el pueblo entero, que son ocho casas, y en el monte se oyen desde el otro lado del valle.
8 · Lo que crece aquí es de alguien
Los huertos, los frutales y los nogales de las afueras tienen dueño aunque no tengan valla, y la leña apilada contra una pared es la de este invierno de quien vive dentro.
9 · El perro, atado donde hay ganado
Las rutas de esta sierra cruzan pastos, y hay mastines trabajando en ellos. Un perro suelto delante de un rebaño acaba mal para los dos.
10 · Del agua se sabe lo que diga el cartel
Las fuentes de estos pueblos son parte de su historia y algunas siguen manando, pero solo son potables las que lo dicen por escrito.
11 · Las piedras se quedan donde están
Una tenada caída, un majano, el arco de una ermita: lo que parece un montón de piedras sueltas es lo que queda de algo. Y hay yacimientos arqueológicos protegidos, que no se remueven ni se detectan.
12 · El dron, con cabeza
Sobre ocho casas se oye en las ocho, y por encima de la gente y de las fiestas no se vuela. Las mejores fotos de estos pueblos, además, están a ras de calle.
13 · Lo que se gasta aquí, se queda aquí
El bar que encuentres abierto, la casa rural, el puesto de la fiesta. Un pueblo de esta comarca se sostiene con muy poco, y eso poco pasa por caja unos pocos fines de semana al año.
Antes de salir de casa
- Los servicios están en Riaza. Con 2131 habitantes es, con mucho, el pueblo grande de la comarca: el siguiente tiene 232. Depósito lleno y lo que se vaya a necesitar.
- Son carreteras de montaña, estrechas y con puertos. En invierno, hielo en las umbrías y cadenas o neumáticos de invierno para subir a los puertos.
- En agosto los pueblos se llenan: quince fiestas en un mes y el único momento del año con gente en las calles. Se ve mucho más pueblo y hay mucho menos sitio para aparcar.
- Emergencias, 112. En el monte lo primero que preguntan es dónde estás: el teléfono lo sabe aunque tú no.